¿Cómo tener un día de 30 horas en 3 pasos?

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invertir-tiempo-y-dinero[6]¡Quiero días de 30 horas!, es una expresión que comúnmente he escuchado entre mis desesperados clientes y también entre ocupadas amas de casa que quieren y tienen que hacer tantas cosas que el día normal no les alcanza. Desafortunadamente les contesto que no hay ninguna señal ni científica ni profética de que el mundo vaya a girar mas lento en los próximos años dándonos días más largos para lograr hacer todo lo que queremos durante el día.

Así que tenemos que buscar otra solución para lidiar con este problema, lograr mas cosas en menos tiempo y sobretodo reducir el estrés que produce el no acabar todo.

Creo que el principal problema es caer en el error de decir que “todo es importante”, porque eso nos lleva a tratar de hacer demasiadas cosas a la vez y no ser efectivos, ya que así en el mejor de los casos todas avanzan muy despacio, pero lo más común es que todas avanzan de manera irregular y algunas no avanzan creando el estrés de que seguimos retrasando algo “importante”.

El primer paso es revisar concienzudamente tanto de las pequeñas cosas como nuevos hábitos diarios así como de los grandes proyectos profesionales o personales cuales son las prioridades y la pregunta clave es: ¿Cuál de todas estas cosas es la que si termino primero tendrá el mayor impacto en…mi vida, mis resultados, mis nuevos hábitos, etc.?

El segundo paso es la difícil decisión de dejar que las cosas que no fueron clasificadas con el impacto más alto se “muevan solas”, es decir la determinación de que no nos vamos a distraer en cosas que no quedaron en nuestra lista de alto impacto, que vamos a dejarlas avanzar con su propia inercia o cuando nos sobre verdaderamente tiempo; y que nuestro limitado recurso tiempo lo vamos a ocupar mas y sin distracciones en las actividades de alto impacto. Es sorprendente la velocidad de avance y los resultados cuando verdaderamente nos enfocamos a atacar la prioridad principal hasta que la TERMINAMOS.

El tercer y último paso es un sistema o estructura que nos ayude a la disciplina de crear nuevos hábitos de ejecución, el mío es una lista corta de las pequeñas cosas que quiero volver una rutina diaria como ejercicio, meditación, lectura. Esa lista corta de las cosas rutinarias que TIENEN que hacerse se complementa con otra lista (también corta y ahí mismo) de las cosas que se tienen que hacer durante el día y que no están en la agenda, es decir una, dos o máximo 3 cosas y en orden de importancia que tengo que avanzar.

La clave del éxito está en enfocarnos solo a la prioridad #1 de esa segunda lista en todos los momentos del día que no tienen asignado algo hasta que la terminemos, en muchos casos no vamos a llegar a la 2 o a la 3 y no se diga las otras veinte mil que quisiéramos hacer. Pero lo que nos ayuda a avanzar con éxito y de paso reducir el estrés es la convicción de que aunque hay cosas que no estamos avanzando en la que estamos enfocados es sin duda la más importante y cuando se logre dará el mayor impacto a nuestros resultados.

Simple no?, se oye fácil pero requiere el esfuerzo de probar, fallar, ajustar, reintentar y establecer poco a poco disciplina y nuevos hábitos que nos den una nueva manera de administrar nuestro tiempo.

Dicen que tiempo es dinero y casi todo mundo estaría de acuerdo en que al igual que el dinero es valioso, limitado y nos da un gran potencial; pero son muy pocas personas las que he conocido que verdaderamente manejan su tiempo como dinero, presupuestándolo, vigilándolo, invirtiéndolo y cuidándolo con el mismo nivel de intensidad que lo hacen con el dinero.

Si verdaderamente aplicáramos esa idea de que tiempo es dinero y lo manejáramos igual con estos 3 pasos le sacaremos mucho más jugo a nuestra inversión de tiempo.

De acuerdo exagere con el título tu día no tendrá 30 horas, ya mencioné que la única manera de lograr eso es bajarle la velocidad de rotación a la tierra, pero estoy seguro que si los aplicas bien tus horas de satisfacción por resultados aumentaran y tus horas de estrés por falta de tiempo disminuirán.

Abril 30, 2014.

Guillermo Mendoza guillermo@speakerforsuccess.com (832)334-3583

“Transformando organizaciones energizando a su gente y obteniendo resultados.”

El estilo auténtico y profundo de Guillermo, atrapa audiencias para hacer los cambios necesarios para crear transformaciones en sus organizaciones y en sus vidas.

Disponible para presentaciones en Español, Inglés y Portugués.

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Como ser inolvidable en 3 pasos.

Punch

PunchCasi todos tenemos un deseo de permanencia, nos gustaría ser recordados y dejar un legado y por supuesto todos quisiéramos ser recordados por las buenas cosas que hicimos. Seamos honestos, ¿no nos viene a perseguir de vez en cuando esa pregunta de la adolescencia?, si aquella que antes de llegar a los 20 te torturó y creo estrés, ansiedad y te volvía loco, la pregunta ¿de que se trata mi vida?, ¿cuál es el propósito de estar aquí?, ¿qué justifica mi existencia y mis esfuerzos diarios?

Yo creo que la razón por la que viene a perseguirte de vez en cuando es porque quizás has estado evadiendo la respuesta. Conforme crecemos encontramos cosas que parecen contestar la pregunta y las adoptamos: “se trata de tener una familia y de proveer lo mejor para ellos”, “se trata de crear una exitosa y satisfactoria carrera profesional”, “se trata de ser mamá y asegurarme que mis hijos crecen y se convierten en adultos buenos y exitosos”, “se trata de encargarme de mis padres y asegurar que tiene una buena vida por el resto de su vida”, “se trata de hacer esta organización crecer y convertirse en algo grande”.

Tal vez se trata de ser exitoso y feliz, feliz y exitoso: al final la definición de felicidad es tan subjetiva como la gente respirando en este mundo.

No se si esto te ayudará a contestar la pregunta pero creo que hay 3 pasos sencillos para volverse inolvidable.

  1. Divierte. Entiende que estas a cargo de la diversión. ¿Quieres ser recordado? Se divertido, a todo mundo le gusta y recuerda una persona que los hace reír. No significa que tienes los mejores chistes, pero significa que tienes una actitud tan fresca a la vida que disfrutas cada momento con una genuina búsqueda de diversión y risas. Asegúrate de tener y dar a otros un momento agradable. No es un secreto que la gente divertida es la más atractiva y que poseen una energía envidiable que nos hace querer tenerlos cerca y recordarlos.
  2. Contribuye. Se alguien que aporta. ¿Recuerdas a aquellos que han sido clave en tu vida?, por supuesto que si. Tal vez ayudaron con dinero en momentos difíciles, con su tiempo cuando necesitabas ayuda, con su conocimiento o experiencia, con su consejo o con su preocupación y comprensión. Ellos imprimieron un recuerdo permanente en tu mente porque contribuyeron a tu vida, de la misma manera que tu imprimes un recuerdo imborrable cuando contribuyes a la vida de alguien. Y sí, la vida es una transacción, entre más das, más recibes; pero a veces estamos tan preocupados en nuestro propio bienestar, tan temerosos de sobrevivir o de vivir al nivel que queremos, que olvidamos esta regla. Los que contribuyen no son solo siempre recordados; al final son también los que reciben mas.
  3. Sé sensible. Nos gustan y respetamos a aquellos que se preocupan, recordamos cuando tuvimos problemas y algún buen amigo o familiar compartió nuestro dolor, su sufrimiento fue expresado con ideas, consejos, tal vez lagrimas, una mano que nos ayudo tratando de aliviar el dolor en el que estábamos. Conforme vamos a través de nuestros sufrimientos y malos momentos en la vida siempre recordamos a aquellos que nos tendieron la mano y nos ayudaron aunque fuera con un abrazo o un hombro en el cual llorar por un rato.

Si quieres ser inolvidable para tus maestros, tus hijos, tu pareja, tu organización, para la persona que quiere conquistar, para tus amigos; estoy seguro que esta formula de 3 pasos te va a ayudar.

Recuerda, divierte, ríete y haz reír; contribuye, da todo lo que puedas y sé sensible, siempre ten tiempo para la compasión y el deseo genuino por la felicidad de los demás.

Si tu “mantra¨ diario es: “Voy a pasar un buen rato para mi y hacer pasar un buen rato a los demás, voy a dar contribuciones hoy y voy a tener compasión”; creo que podrías estar contestando la pregunta ¿de que se trata mi vida?, ¿cuál es el propósito de estar aquí?. Y si no, al menos te la vas a pasar súper bien mientras encuentras la respuesta.

Septiembre 4, 2013.

Guillermo Mendoza guillermo@speakerforsuccess.com (832)334-3583

“Transformando organizaciones energizando a su gente y obteniendo resultados.”

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¡Cómo ser exitoso en el 2014!

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successful_woman11Mi nombre es Guillermo Mendoza y mi visión es ayudar a tanta gente como pueda a ser exitosa. Como muchas cosas el éxito es algo subjetivo y es algo diferente para cada persona, pero ya sea que quieras éxito en tu carera, en tus relaciones, trabajo, negocios, como padre o en el amor; siempre se trata de tener ese agradable sentimiento de que logramos algo, esa satisfacción, esa sonrisa en tu cara felicitándote por lo bueno o buena que eres, por como el éxito decidió ser parte de ti.

Todos tenemos nuestras fórmulas del éxito, nuestra definición de lo que funciona y lo que no funciona, y ellas están integradas como parte de nuestras opiniones, pensamientos y sistema de creencias; y equivocadamente creemos que al usar nuestra “arma secreta” lograremos estar delante de los demás y lograr el éxito. La ironía es que precisamente lo opuesto es lo que crea más éxito. Aquellos que se vuelven un libro abierto y comparten sus trucos ayudando a otros son vistos como expertos, gurús, aquellos que saben como atacar problemas específicos y ayudar a otros a través de Coaching, asesoría, consultoría, conferencias o libros, y que lo hacen a través de estar disponibles y hacer su conocimiento disponible para otros.

No puedo pensar en una manera mas exitosa de empezar el año que establecer nuestras metas de éxito con la disciplina de considerar que es lo que les va a tomar convertirlas en un éxito. Cualquier nueva aventura requiere recursos de tiempo, quizás dinero, esfuerzo y desde luego la actitud de perseverancia para alcanzar el éxito. Pero para que el éxito suceda, se requiere una buena estrategia y mi propuesta para tu estrategia del 2014 es que estés disponible para otros y hagas tu conocimiento disponible a otros.

Todos tenemos nuestros trucos, ‘armas secretas” , y técnicas probadas que para esto o aquello nos han dado éxito en el pasado. Revisa lo que has hecho, lo que has dicho, lo que has pensado cuando has sido exitoso y compártelo; ayuda a otros a ser exitosos y por una rara reacción en cadena tú te vas a volver más exitoso.

Yo considero egoísta no compartir nuestras formulas del éxito y el egoísmo no es una buena manera de empezar el nuevo año ¿no crees?. Adopta el arte de compartir tu conocimiento y aun mejor el arte de compartir tu ayuda, tu estímulo y tu amor; y créeme la vida te pagará compartiendo el éxito contigo.

“Transformando organizaciones energizando a su gente y obteniendo resultados.”
Guillermo Mendoza es un estratega de desarrollo de negocios, conferencista y escritor. Su pasión es compartir las herramientas y experiencias que tiene ayudando a líderes ejecutivos y a sus equipos creando conciencia, desarrollando liderazgo y obteniendo resultados.
Disponible para presentaciones internacionales en Inglés, Español y Portugués.
Guillermo Mendoza guillermo@icscoaching.com (832)334-3583

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¿Cómo perderle el miedo a los nuevos comienzos?

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Siempre que iniciamos algún nuevo proyecto tenemos la excitación de lo que va a implicar: nuevos retos, nuevas experiencias, nuevos horizontes; pero también tenemos la ansiedad que provoca el temor a lo desconocido, la incertidumbre del éxito y el miedo al fracaso.
Hay una reacción natural de la mente a viajar al futuro y pensar en todo lo que nos dará esta nueva aventura si tenemos éxito, tal vez serán beneficios económicos, tal vez relaciones que mejoran, tal vez un sentido de logro, tal vez un nuevo aspecto físico, o la paz que dará el haber salido de un problema, o el haber alcanzado una meta.
Esta reacción nos lleva a enfocarnos mas a lo que nos falta y que en parte al lograr ese nuevo proyecto en teoría obtendremos.
Lo que no siempre pensamos en estos casos es lo que ya tenemos, lo que ya somos. Nuestro afán de mejora continua o de superación nos lleva a veces a enfocarnos demasiado a lo que viene sin dedicar tiempo a revisar lo que ya paso.
Pero grandes filósofos y maestros místicos han declarado que ya somos perfectos, que las cosas ya son como deben de ser y que lo único que falta es que lo entendamos. Sin tratar de filosofar con estos conceptos creo que siempre queremos y debemos mejorar, creo que es inevitable que nuestra mente viaje al futuro e imagine cosas y surjan ideas de una vida mejor en uno u otro sentido. Pero también creo que es importante entender que por definición mejorar es llevar algo de un estado a otro pero eso no implica que el estado actual sea malo.
En el Coaching decimos que un Coach ayuda a una persona a encontrar una mejor versión de si mismo, no decimos a encontrar una versión buena de si mismo, implicando que la actual es mala. Al contrario el Coaching mas y mas se enfoca a mejorar algo que ya es bueno entre ejecutivos y en Coaching de vida también.
Creo que es importante usar este concepto y darnos cuenta que cuando emprendemos cosas nuevas aunque el objetivo siempre es una mejora (porque no creo que nadie emprenda proyectos para estar peor en algo); es muy importante recordar que ya estamos bien, que nuestra situación actual sea cual sea es privilegiada porque tenemos una vida con la cual trabajar en lo que queramos, porque tenemos una familia que con sus virtudes y defectos es parte de nosotros, y porque cada día sin importar donde estamos, ya estamos aquí con muchísimas cosas que agradecer.
La lista es interminable, desde cosas básicas que damos por automáticas como luz y agua o como ropa y alimentos que no son tan automáticos para mucha gente, hasta los privilegios de la educación, la lectura, y la superación personal. Y no olvidemos lo mas importante las relaciones de toda la gente que queremos y nos quiere o de aquellos que aunque consideramos lejanos nos ayudan directa o indirectamente en esta vida o nos dan la oportunidad de ayudar.
Una rápida revisión del pasado te da todos los elementos para darte cuenta de lo afortunado que eres y de cómo aun las peores cosas en tu vida te han dado los mayores aprendizajes y hoy tus fortalezas provienen de esos golpes.
Cuando reflexiono en todo esto no puedo evitar tener un profundo agradecimiento por lo que ya tengo y por lo que ya soy, independientemente de lo que vaya a hacer y ser.
Cada día vamos formando una nueva versión de nosotros mismos, cada día somos una persona diferente, cada día nuestros proyectos nos llevan hacia delante, pero no olvidemos donde ya estamos.
Si logras una verdadera satisfacción en lo que ya tienes y eres, creo que estarás obteniendo uno de los mejores ingredientes para lograr algo nuevo: la seguridad de que ya eres bueno y la confianza de que puedes ser mejor. Con este ingrediente no hay fracasos, ni miedos porque pase lo que pase con el proyecto tienes mayor conciencia de que todo es acerca de mejorar algo que ya es bueno: tu.
Toda la ansiedad, toda la incertidumbre y todo el miedo que implica iniciar algo se disminuyen cuando internalizas la satisfacción de saberte afortunado aquí y ahora.
Mis mejores deseos para tus proyectos 2014, y antes de iniciarlos recuerda: “Ya estás bien, ya eres muy afortunado con lo que tienes y eres, agradecimiento y satisfacción son tu punto de partida”

“Transformando organizaciones energizando a su gente y obteniendo resultados.”
Guillermo Mendoza es un estratega de desarrollo de negocios, conferencista y escritor. Su pasión es compartir las herramientas y experiencias que tiene ayudando a líderes ejecutivos y a sus equipos creando conciencia, desarrollando liderazgo y obteniendo resultados.
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Lo Normal no es lo Normal

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En los Estados Unidos tienen un día festivo establecido para la tercera semana de Noviembre, el día de Acción de Gracias conocido como Thanksgiving. Independientemente de todo el ambiente por un lado vacacional porque es un súper puente y por otro lado comercial porque el día siguiente conocido como Black Friday (Viernes Negro) se considera el día más importante del comercio en ese país por el volumen de ofertas y de ventas; me parece maravilloso que se tenga un día designado para el agradecimiento.

 

Sería muy útil que el punto más importante y central de esa festividad fuera el agradecimiento, porque reflexionando un poco en el agradecimiento encontré algunas cosas interesantes.
Desde niños nos enseñan a “dar las gracias”, a agradecer cuando recibimos algo o cuando alguien hace algo por nosotros, pero desafortunadamente creo que se vuelve un reflejo automático y tan común que empezamos a tratarlo con ligereza hasta el punto que perdemos el sentido de lo que significa agradecer.
Es muy fácil probar lo anterior si simplemente los invito a reflexionar de todas las veces que dicen “gracias” al día, ¿cuántas de estas es una respuesta automática?, y ¿cuántas de estas es un agradecimiento profundo, que sale desde el corazón?, un agradecimiento que genuinamente reconoce lo que tenemos y lo privilegiados que somos, o lo que alguien nos dio por simple que sea.

 

Pareciera que para decir gracias desde el corazón, requerimos de un evento muy especial, de haber recibido algo muy valioso o de que la persona que nos lo dio haya hecho un esfuerzo mayor para darlo. Como si las pequeñas cosas que recibimos todo el día de mucha gente solo merecieran un gracias automático o a veces ni eso; como si la vida, Dios, el destino o como quieras llamarle a lo que forma tus días no te da una situación extraordinaria cada momento.
Creo que enseñamos poco a los niños de la profundidad del agradecimiento como un concepto mucho más importante que el de ser “educados” y decir gracias. Si además de eso nuestro amor nos ha llevado a dar comodidad y satisfactores innecesarios, o si nuestros padres nos los dieron o si simplemente hemos tenido la suerte de vivir en un país desarrollado, el concepto del agradecimiento se pierde más.
Damos las cosas por seguras: es normal que tenga una casa, es normal que tenga mucha ropa, es normal que tenga carro, es normal que coma bien todos los días, es normal tener celular, perdemos el sentido de lo privilegiado que es tener todas estas cosas.

 

Normal es realmente un concepto subjetivo, que lo encasillamos en niveles económicos y clases sociales sin darnos cuenta dentro de un contexto mayor, que lo normal no tiene nada de normal.
La población mundial, el número de personas sobre el planeta tierra es ya cercano a 6.9 billones de personas, sabias que 2 billones de la población mundial, el 29% no tienen acceso a la electricidad, es decir casi 1 de cada 3 personas tiene que resolver sus necesidades de luz, calor, etc.de otra manera. Eso te pone en el 71% de privilegiados con acceso a electricidad, una de las cosas que no agradecemos porque damos por segura.
¿Sabías que una tercera parte de la población en las grandes ciudades, o sea 1 de cada 3 personas vive en los vecindarios de extrema pobreza?, y estas son 1 billón de personas, es decir mil millones de personas viven en extrema pobreza en las grandes ciudades.

 

¿Sabías que 1 de cada 8 personas en el planeta no tienen suficiente comida para cubrir sus necesidades nutricionales básicas?, 1 de 8 no suena grave pero son 852 millones de personas!!!
¿Sabías que casi la mitad de la población mundial, más de 3 billones de personas viven con menos de $1,000 pesos al mes?
Estas cifras son alarmantes, deprimentes, horribles, pero mi propósito no es deprimirte, es solo demostrar como todo lo que damos por seguro, garantizado o normal son cualidades y características de nuestra vida que son extraordinarias para una gran cantidad de la población mundial.

 

Que tener una casa en la cual vivir, poder comer adecuadamente, tener un carro para transportarnos, ropa que ponernos no son cosas normales son grandes cosas que hay que agradecer y que nuestra insaciable sed de satisfactores, lujos y más y más cosas, resulta hasta penosa cuando consideramos las realidades de millones de seres humanos.
Cuando pregunte a mi familia en donde festejamos el Thanksgiving que significaba para ellos, uno me dijo que era un tiempo para agradecer aun si tienes menos que otra gente y hacer lo mas que puedes con eso. Esto me hace nuevamente darme cuenta de ese mal hábito que tenemos de ver lo que nos falta en lugar de lo que tenemos de más.
También me dijeron que era un tiempo para estar con la familia, compartir, para reflexionar el ser agradecido por lo que tenemos que normalmente no hacemos por estar atrapados en nuestro día a día; un día de agradecer por todo lo que tienes, agradecer que no estás solo aunque a veces creas que lo estas.
El poder del agradecimiento es increíble, el reconocer tus extraordinarios privilegios permite que la vida te de más de ellos y logres gran abundancia; y gran abundancia es el mejor camino para compartir y buscar un mejor mundo para los demás, agradece lo que tienes!!
Noviembre 2010 Guillermo Mendoza 

Coach Ejecutivo, conferencista, escritor, empoderando individuos y organizaciones a transformarse obteniendo los resultados que quieren más rápido y mejor.

Guillermo Mendoza gmendoza@conegte.com

Houston (832)334-3583 México (55)8421-4647

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Reencuentro amoroso

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Estando un día en la sala de espera de llegadas internacionales del aeropuerto de Houston y sin tener con quien platicar porque fui solo a recoger a mi hijo, tuve la valiosa oportunidad de observar,  de solo calladamente ver lo que acontecía a mi alrededor.
Con el ajetreo de la vida de hoy y las múltiples ocupaciones hay personas que pocas veces están solas sin un amigo, compañero, revista o que pueden resistir la tentación de sacar su teléfono celular para checar correos o ponerse a “mensajear”, pero si logras resistir la tentación de ocuparte y solo observar hay mucho que aprender. No me refiero a la observación crítica o comparativa de ver como la gente esta vestida o quien es mas o menos atractivo o atractiva, esa observación está basada en buscar diferencias y creo que siempre es más útil observar, buscar y encontrar nuestras similitudes y no nuestras diferencias.
Las diferencias nos hacen sentirnos mas, o sentirnos menos y crean espacios, distancias que nos alejan de la gente o que nos acercan solo al grupo con el que coincidimos, mientras que las similitudes nos hacen entender que todos queremos lo mismo y estamos hechos de lo mismo. Eliminan espacios y nos hacen sentirnos más unidos a todo y a todos, más equipo, más sinergia, más tolerantes, más compasivos, más seres humanos iguales a todos los demás.
Así que sentado esperando me toco observar durante un buen rato la gente que salía de llegadas internacionales y que en muchos casos tenía a alguien en la sala esperándolos: un hombre de negocios recibido por su pareja con abrazo y un beso en la boca, una pareja hindú en la que ella lucía un colorido sari su vestido tradicional y que eran recibidos por toda una familia con besos y abrazos, un hombre mayor con una indumentaria de medio oriente que al ser recibido por otros 2 hombres y una mujer lo saludaban besándole la mano, otros viajeros a los que saludaron con un beso en cada mejilla, un hombre joven con una colorida túnica larga y un simpático gorrito que recibido por un hombre mayor era besado en la frente, una mujer a la que abrazaron levantándola y le dieron 2 vueltas antes de regresarla al suelo.
Los encuentros de adultos con niños eran un poco mas estándar invariablemente el adulto se inclinaba y abrazando al pequeño o pequeña, lo levantaba mientras lo ahogaba a besos en las mejillas y cuello.
Lo similar en todos los casos era la profunda alegría de ver a un ser querido después de un viaje y físicamente demostrarle el profundo cariño que se le tiene con besos, abrazos, lágrimas y hasta cariñosos empujones en algunos casos. La distancia y el tiempo nos hacen extrañar a la gente que amamos, apreciar la alegría de estar con ellos, los cuidados, la convivencia alegre, y hasta las bromas, peleas y discusiones; acumula una energía amorosa que en ese reencuentro de llegada se traduce en marcadas expresiones de cariño.
Un reencuentro amoroso siempre se da entre gente que estuvo distanciada sin importar edades, relación familiar, países, vestidos o costumbres; solo cambia un poco el tipo de abrazo o el lugar o cantidad de los besos pero es la misma expresión de cariño y amor.
A mí me hace reflexionar en nuestras similitudes, a todos nos hace felices encontrarnos y reencontrarnos con la gente que amamos, aquí y en China la alegría y la emoción invade estos reencuentros y es una muestra más de que todos queremos lo mismo: ser felices con la gente que amamos, estar con ella, disfrutarla, gozarla.
Lo triste es olvidar esto en el día a día y limitar nuestras muestras de cariño, dejar pendiente ese fuerte abrazo, ese beso emocionado, ese apretón a un padre, a un hijo, a la pareja, a un tío querido, a un hermano, a un gran amigo.
No dejemos esas expresiones hasta el próximo reencuentro, hasta la próxima vez que no ver a alguien por días, semanas, meses o años nos haga acumular esos cariños a expresar una calurosa bienvenida.
Nuestra mente y pensamientos controlan todos nuestros emociones y sentimientos, si cada día imagino la alegría de tener a mis seres queridos, familiares y amigos, de poderlos ver o convivir con ellos y recuerdo el sentimiento de reencontrarlo después de un largo tiempo o distancia, seguro lograre generar una genuina muestra de cariño ahí mismo, sin tener que esperar tiempos ni distancias. Después de todo, volver a ver a alguien nunca está garantizado.
Febrero 2011 Guillermo Mendoza

 

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Guillermo Mendoza gmendoza@conegte.com

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No te PRE ocupes, mejor ocúpate.

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La preocupación es una de las fuentes principales de estrés y de enfermedades físicas y en muchas ocasiones es también lo único que se interpone entre nosotros y nuestra felicidad verdadera en el momento presente.
Por otro lado atribuimos a los problemas de la vida la causa de nuestras preocupaciones. Desde hace mucho tiempo asumí una filosofía antes los problemas de la vida que estoy seguro me ha hecho la vida menos estresante, más placentera y sin duda más feliz, es tan simple que también me ha causado varios conflictos principalmente de pareja o amigos, cuando la otra parte decide que estoy “minimizando” el problema o cuando me he topado con gente que casi podríamos asegurar les gusta sufrir, aunque no creo que esto sea cierto para ningún ser humano.
La filosofía es esta: un problema es una situación en la que tengo que decidir entre 2 o más opciones o cursos de acción, así de simple, un problema no es mas que una decisión pendiente.
Si tengo una situación que me presenta al menos 2 posibilidades, 2 caminos, 2 cursos de acción, 2 respuestas, entonces sí tengo un problema, pero buenas noticias: “¡Tiene Solución!”. Así que si tiene solución, si hay algo que puedo hacer, si esta dentro de mi control el rumbo que esa situación tomara, entonces ¿de qué me preocupo?, lo que tengo que hacer no es PRE ocuparme es ocuparme y eso implica decidir cuál de esas alternativas o posibilidades es la mejor o en muchos casos la menos mala y cuando termino mi evaluación y digo esta es la buena, en ese mismo instante se acabo mi problema porque ya no tengo una decisión pendiente, solo tengo que trabajar e implementar la opción que escogí.
Por otro lado, si la situación por la que estoy atravesando por grave que sea no me da alternativas, es decir por mas que le pienso y le pienso no puedo tomar ningún camino, entonces por molesta que sea y de la naturaleza que sea, ya sea enfermedad física, situación familiar, conflicto de pareja, de trabajo, tengo que aceptar que NO tengo un problema, porque no hay opciones, no hay nada que hacer mas que aceptar mi situación y esperar a que cambie. Lo que tengo que hacer es no hacer nada y eso implica nuevamente no preocuparme, en este caso porque no hay nada dentro de mi control que se pueda hacer.
¿Cuál es el resultado de esto?, que en ninguno de los casos se genera preocupación, solo la determinación de decidir lo más pronto posible entre mis alternativas e implementar la ganadora; o en el caso en el que me doy cuenta que no tengo un problema, la determinación de aceptar mi situación presente por molesta que sea y dejar de “pelearme” con ella simplemente esperando que cambie porque TODO cambia.
No es fácil tomar esta actitud cuando estamos agobiados por “problemas” financieros, de trabajo, familiares, pero una vez que entendemos la verdadera definición y naturaleza de los problemas nos da un gran alivio ver que no tenemos problemas en la vida, solo decisiones pendientes y llamémosle “aceptaciones” pendientes.
El reto mayor de hecho es cuando no tenemos un problema (porque no hay opciones) y lo que tenemos es una “aceptación” pendiente, el reto de darnos cuenta y convencernos de que la vida, el universo, Dios tiene el control y no nosotros. De que lo único que nosotros podemos controlar y decidir es nuestra actitud mental y decidir estar feliz en lugar de preocupado, gozar el momento en lugar de echarlo a perder, dar felicidad a los que me rodean en lugar de contagiarles mi preocupación o malestar. De eso sí soy responsable, de eso sí tengo control: de convertir en todo momento mi malestar en bienestar; por eso dicen algunos grandes maestros: “nuestra mente es la única responsable de nuestra felicidad verdadera”.

Hay otra definición de las preocupaciones que nos ayuda a reforzar estos conceptos, la palabra misma lo dice, preocuparse es ocuparse antes de tiempo, por eso el PRE, y esto tiene gran profundidad, es ocuparme de algo que NO ha llegado a mi presente, puede ser algo latente en mi vida y por supuesto que mis ideas, palabras y acciones definirán lo que vaya apareciendo o no en mi vida, pero el hecho es que NO ha llegado y yo ya estoy perdiendo mi tiempo en atenderlo antes de que llegue en preocuparme. Como no ha llegado la única manera en la que lo puedo atender es mentalmente con preocupación, estrés, malestar, todavía no puedo hacer otra cosa.
Pero te has puesto a pensar que mucho de lo que te preocupa puede no llegar, es decir ni siquiera cristalizarse en tu vida, si analizas tu pasado encontraras numerosas situaciones que te preocuparon y que luego no llegaron o llegaron menos graves de lo que te preocupaste.

Entonces no te adelantes, no pierdas el tiempo atendiendo cosas que no han llegado, deja de PRE ocuparte, mejor ocúpate en tomar decisiones, estar feliz y en asegurar con tus ideas, palabras y acciones un futuro mejor.

 

Enero 2011 Guillermo Mendoza

Coach Ejecutivo, conferencista, escritor, empoderando individuos y organizaciones a transformarse obteniendo los resultados que quieren más rápido y mejor.

Guillermo Mendoza gmendoza@conegte.com

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Ánimo, ¿Qué nos da ánimo?

animo

Con frecuencia las situaciones de la vida pueden mermar nuestra confianza, frustrarnos, cansarnos y sentirse como obstáculos difíciles de vencer. Nuestro ánimo decrece, la energía, emoción y pasión que ponemos a una nueva actividad o empresa se afecta y se reemplaza por una preocupación del fracaso, por una sombra que nos desanima mas y que baja nuestro desempeño y nuestro ritmo de actividad, perdemos esa chispa contagiosa que envidiamos en todo el que está emocionado por iniciar algo con la pasión del éxito.

 

El estado de ánimo se describe a diferencia de las emociones que son más fugaces; como un estado más duradero de emoción que puede ser bueno o malo y que se ha ligado también a la relación entre la energía y la tensión, siendo el peor estado de ánimo el de la persona baja de energía y alta en tensión (cansado-tenso) y el mejor el de la de alta energía y poca tensión (energético-calmado).

 

En esta ocasión escribo algunos consejos que nos ayudan a recobrar esa confianza y energía, buscando el estado óptimo de nuestro ánimo, para lo cual tenemos que deshacernos de la tensión recuperando la calma y deshacernos del cansancio recuperando la energía.
Puntos a reflexionar para recuperar la calma:

 

  1. ¡Medita!, el aprender a disminuir el ritmo de tus ideas en la cabeza y asentar tu atención únicamente en tu respiración, relaja tu cuerpo, tu mente y trae paz y calma a tu ser, date el lujo de regalarte al menos 30 minutos diarios para descansar tu mente, ganarás muchísimo más que la media hora que “pierdes”.
  2. Recuerda que no necesitamos tanto para ser felices, solo un lugar donde dormir, comida en nuestra mesa y ropa que ponernos todo lo demás son auto-exigencias que pueden llegar pero no pasa nada si no llegan o llegan más tarde. Lo importante es nuestra decisión de ser felices con lo que tenemos en este instante.
  3. Lo único permanente es el cambio y eso incluye que hasta la peor de las tormentas y el más grande obstáculo pasan, todo cambia y todo termina no te desesperes.
  4. Disfruta las cosas buenas que aun con tus problemas o sin ellos suceden todos los días: el cariño de tus seres queridos, la sonrisa de los niños, las maravillas de la naturaleza y el funcionamiento de la maravilla que es tu cuerpo y que a pesar de todo te permite estar aquí y ahora.
  5. Date cuenta que todas las consecuencias que te preocupan de tu situación pueden o no pasar, el futuro es solo una posibilidad, no es nada concreto, ninguna situación es segura hasta el último momento, así que recupera la calma al saber que el resultado final aun no está definido.

Puntos a reflexionar para recuperar energía:

  1. Las cosas no mejoraran mientras te preocupas, mejor ¡ocúpate! Pre-ocuparse es atender algo antes de que suceda lo cual por definición es imposible, mejor ocúpate y atiende lo que sucede en tu presente para que el futuro sea mejor.
  2. Recuerda que tus habilidades y capacidades adquiridas no dependen de dificultades y obstáculos, ahí están, solo son puestas a prueba y puedes lograr lo que te propongas con ellas.
  3. Si este fuera el último día de tu vida ¿cómo te gustaría vivirlo?, ¿derrotado? O luchando hasta el último momento, “muriendo en la raya”, dale toda tu energía hoy, no te preocupes de la de mañana.
  4. Piensa en la urgencia de llegar al éxito, de resolver el problema, de eliminar el obstáculo para que todo sea mejor; este sentido de urgencia te dará energía para otro empuje.
  5. Todos los resultados son consecuencias de ciertas causas, la ley de causa-efecto siempre empieza por las causas, enfócate en generar las causas apropiadas para un futuro mejor, imagina el resultado final exitoso y sus beneficios para ganar más energía.

Más calma en tu mente, más energía en tus acciones, es lo que da el estado de ánimo positivo para lograr las metas, así que como decía el monje zen japonés Mikao Usui fundador del Reiki: “!Solo por hoy no me preocuparé, solo por hoy no me enojaré, solo por hoy seré agradecido, solo por hoy seré cariñoso, solo por hoy trabajaré duro!”. Un día a la vez, ¡repítelo!, ¡hazlo!.

 

Julio 2010 Guillermo Mendoza

Coach Ejecutivo, conferencista, escritor, empoderando individuos y organizaciones a transformarse obteniendo los resultados que quieren más rápido y mejor.

Guillermo Mendoza gmendoza@conegte.com

Houston (832)334-3583 México (55)8421-4647

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Bueno o malo; ¿Para quién?

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En un artículo anterior mi hijo me comento que usaba en ocasiones el calificativo de que algo era bueno o algo era malo, y que sería interesante escribir o reflexionar de si las cosas verdaderamente tienen esta cualidad de ser buenas o malas o nosotros se la ponemos.

 

 

Creo que mucho se ha escrito de valores universales, de cosas que innegablemente podríamos calificar de buenas, y que inclusive encontramos que todos los caminos espirituales y religiosos acaban apuntando a ellas de una u otra manera. Cosas como la honestidad, el amor, la paciencia, y muchas otras podríamos calificarlas de  buenas y sus opuestos de malas.

 

También por ahí dicen que la realización total, el superar el ego, la iluminación, la gracia, están más allá del bien y del mal. Que los grandes guías espirituales o maestros han alcanzado estados en los que ya no existe el calificativo de algo como bueno o malo.

Pero la realidad es que algunos seres humanos y en la mayoría de las culturas, tenemos una inercia incontenible a estar calificando constantemente las cosas, es como si fuera una obligación imperdonable el que casi en el mismo instante en que sucede algo o nos enfrentamos con algo tenemos que calificarlo.

“Fumar es malísimo para la salud”, “Que mal que chocamos”, “Correr es muy bueno para nuestro cuerpo”, “Esta comida es malísima”, “Esto es un manjar, está buenísimo”. Y si alguien conocido olvidara hacer su evaluación inmediata somos los primeros en recordárselo: “¿Cómo te fue en la fiesta?, ¿bien o mal?”, “¿Qué tal estuvo ese nuevo restaurante, bueno?”, “¿Cómo te va con el nuevo empleado?, ¿salió bueno o malo?”

Creo que no hay nada de malo o bueno, Ja! Ja! Ja!; en nuestra irrefrenable habito de estar calificando las cosas, pienso que es un habito natural producto de nuestra educación competitiva que siempre esta asignando calificaciones a nuestro desempeño desde niños y que se vuelve algo enraizado en nuestra forma de ser.
Lo que sí creo que no es un hábito que produce felicidad en especial cuando nos lo tomamos muy a pecho, la realidad es que todas las cosas son y pueden ser buenas o malas dependiendo de cómo se miren, nuestra percepción basada en situaciones y momentos particulares es la que nos ayuda a asignar la calificación de algo como bueno o malo. Pero sin duda una causa del sufrimiento es apegarnos con total pasión y seguridad a la calificación que pusimos y a que es permanente.

Esto no funciona por muchas razones; la primera que lo que es bueno hoy, no es necesariamente bueno mañana, cualquiera que haya pasado por un rompimiento amoroso puede confirmar esto. Los valores como la honestidad, el amor o la paciencia pueden ser buenos o malos dependiendo de cómo se usan, en qué momento, con qué personas, en qué circunstancias, con qué intención, todo es relativo.

Lo que es bueno para mí no es necesariamente bueno para otros o viceversa. Fumar puede ser malo para la salud, pero seguramente es bueno para las miles de familias que dependen de esa industria; chocar es malo pero si nuestro manejo fuera perfecto la industria aseguradora y los ajustadores no tendrían trabajos; correr es saludable pero por experiencia les digo que no para todo el cuerpo, las rodillas lo van resintiendo y cualquier ortopedista les puede confirmar que ser corredor equivale a golpear con un martillo nuestras rodillas; la comida de un lugar puede ser malísima pero estoy seguro que para los millones de pobres que no comen bien seria un manjar único.

En fin creo que lo importante es darnos cuenta, ganar conciencia de que bueno y malo son calificaciones completamente relativas, siempre van a variar desde el que la otorgue y sus condiciones particulares de lugar, momento, intención, etc.

Y si ganamos esa conciencia entonces podemos desapegarnos un poco de los calificativos que damos, seguir considerando algunas cosas como buenas o malas pero sin “clavarnos” con que así son; recordar que las cosas siempre cambian y que siempre son relativas. Que un enemigo de hoy puede ser un amigo mañana, que un amigo de hoy no necesariamente lo será siempre, que mi fortuna puede implicar des fortuna para alguien o que mi mala suerte puede haber dado un beneficio a alguien.

Si tomamos este enfoque más desapegado, tal vez a veces no nos vaya bien o mal, simplemente nos vaya y eso sea suficiente, tal vez alguien no sea bueno o malo, simplemente sea, y eso sea suficiente, tal vez nuestros momentos sean buenos o malos pero solo son eso un momento y cada momento nuestra vida cambia y nos trae algo diferente.

Y es precisamente ese entendimiento de la impermanencia de las cosas y de la relatividad de todas ellas, el que contribuye a la felicidad verdadera, a salir de la ignorancia de que algo es siempre bueno o siempre malo y entender que las cosas siempre están cambiando.

Además esto nos da una tremenda flexibilidad para siempre buscarle el lado bueno a las cosas, porque siempre lo tienen (aunque no sea necesariamente para nosotros), y gozar cada momento sea como sea, porque es eso, solo un momento, una situación pasajera, y todo pasa.

Así que mi consejo, como decía un cuñado que tuve es: “no dramatices, la vida está llena de matices”, mejor dale a tu mente las perspectivas necesarias para que esos matices sean de felicidad, amor, compasión, paciencia, generosidad, perseverancia, sabiduría, espiritualidad, moralidad; cosas todas ellas que si se aplican bien, pueden ser buenas.

 

 

Diciembre 2010 Guillermo Mendoza

Coach Ejecutivo, conferencista, escritor, empoderando individuos y organizaciones a transformarse obteniendo los resultados que quieren más rápido y mejor.

Guillermo Mendoza gmendoza@conegte.com

Houston (832)334-3583 México (55)8421-4647

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Cerrando Ciclos: El Cambio

Ciclos LARGE

¡Se acabo el año! Es la típica expresión que empezamos a escuchar desde noviembre y no se diga en el ultimo mes del año. Elcalendario siempre ha sido una manera importante de medir nuestros ciclos de vida; no solo es responsable de nuestro cumpleaños y aniversarios sino además de múltiples días festivos, estaciones, inicio y fines de cursos, vacaciones veraniegas, etc. En fin marca claramente días, etapas y ciclos. Marca el cambio que es constante inevitable de nuestra vida.

Y sea que hayamos cambiado mucho, poco o nada, el año se acaba y siempre nos marca un cambio de capítulo, “se acabo” tanto lo bueno como lo malo, miramos a Enero con el anhelo de que lo bueno se repita y con la esperanza de que lo malo no. Con las emociones encontradas de gusto, temor, buen ánimo y miedos que cualquier comienzo genera.

Alguna vez tuve la suerte de asistir a un premio de carreras de autos Formula I, era la primera vez que iba y note como la mayoría de la gente a mi alrededor sacaba de su bolsillo o compraba del oportuno vendedor que circulaba entre las gradas unos taponcitos de hule para los oídos y los colocaban cuidadosamente en sus oídos. Me apresure a comprar unos también y comente a algunos vecinos de asiento, “¡es necesario!” y me contestaron “¡no es necesario!, es ¡obligatorio!”. Cuando comenzaron a circular esos bólidos por la pista entendí su comentario, esa protección tenia que ser algo inevitable si querías mantener tus oídos funcionando después de escuchar esos motores.

EL cambio no es necesario, es obligatorio; no es opcional, no sucede a veces si y a veces no, es de hecho lo único que podemos garantizar como constante en nuestra vida. Los grandes ciclos como el cambio de año lo enfatizan, pero sucede todo el tiempo le pongamos o no medidas, tiempos o cambios de semana, mes o año. Entonces ¿por qué nos cuesta tanto trabajo aceptarlo?

Como seres humanos desarrollamos un fuerte apego a las cosas que nos gustan o satisfacen y de una manera totalmente ilusoria imaginamos su permanencia. Pretendemos que todo mundo envejece pero nosotros no, que somos los mismos, que nuestros gustos, posturas filosóficas o religiosas, y muchas otras cosas permanecen sin cambio. Es una herencia educativa que nos transmitieron y transmitimos de generación en generación, el pensar que hay que adoptar posturas, fijar ideas y tener una opinión definida y muchas veces inamovible hacia diferentes aspectos de la vida.

Sin embargo lo anterior no es mas que una fuente de sufrimiento, algo que solo nos hace más resistentes al cambio y menos dispuestos a disfrutarlo, la regla es disfrutamos lo estable y sufrimos el cambio. Tristemente lo único estable es el cambio y eso nos causa muchos problemas.

Propongo una idea totalmente diferente, ¿Qué tal enamorarnos del cambio?, disfrutar cada momento en el que la maravilla del funcionamiento de nuestro cuerpo nos permite vivir y madurar, y de la misma manera en que disfrutamos el crecimiento de un hijo o nieto y el verlo pasar por sus diferentes etapas, disfrutar todo cambio de nuestra vida incluyendo nuestra maduración y envejecimiento.

Después de todo a pesar de vitaminas, complementos, cremas y cirugías, no tenemos ningún control sobre el cambio físico y solo podemos tratar de ocultar lo inevitable, entonces para que preocuparnos por ello.
Mucho mejor sentirnos bien porque algo nos empezó a gustar o nos dejo de gustar, emocionarnos con la idea de cambiar de idea, con la tremenda libertad y descanso que nos da el no tener que cuidar o defender una posición y simplemente aceptar que ya pensamos diferente o que no hay que esforzarse por defender una rigidez innecesaria.
Una gran cantidad de esfuerzo y energía diarios son gastados en defender lo que somos, lo que pensamos, lo que hacemos, cuando la realidad es que todo ello cambia constantemente. Acaso ¿ves las cosas de la misma manera que las veías cuando eras un adolescente?, ¿tienes las mismas opiniones de tus padres?, ¿sigues viendo a tu pareja de la misma manera?, ¿tu cariño hacia amigos se ha mantenido igual?, ¿tus aficiones son las mismas?; claro que no, nada de esto es permanente, bueno nada absolutamente nada es permanente.

Eso ¿es algo malo?, ¿es algo bueno?, digamos que simplemente producto del cambio no es mas que diferente y el que sea malo o bueno no es mas que el resultado de nuestra actitud hacia ese cambio inevitable.

Así que en estas épocas de cierre de ciclos, de notorios momentos de cambio en los que el fin del año y las fiestas nos ayudan a hacer recuentos y planear comienzos; cambiemos la nostalgia de la permanencia o estabilidad de las cosas por la alegría del cambio constante, de la transformación, de la maravilla del movimiento perpetuo de células, ideas, sentimientos, relaciones.

Concentremos mejor nuestros esfuerzos en la transformación, en que el inevitable cambio vaya en la dirección correcta y le de un rumbo positivo a nuestras vidas. Que el cambio no sea solo como una enfermedad que nos ataca, del que queremos salir rápidamente, curarnos y decir “ya paso”; sino que sea una verdadera transformación, que podamos ver en todos los inevitables sucesos de nuestra vida lo positivo. Preguntarnos ¿qué aprovecho de este cambio, de este suceso?, ¿Qué aprendo?, ¿Qué nueva habilidad, conocimiento o relación tengo?, ¿Qué aprendizaje le saco a la vida con esta dificultad?, ¿cómo me transforma en un ser mejor?

Los dejo con mis mejores deseos de que eliminen de su vocabulario la “resistencia al cambio”, a que las cosas ya no son como eran o no son como queremos, que puedan estar felices, y entender la impermanencia de todas las cosas, entender que lo único permanente es el cambio y que las cosas siempre son como deben de ser.

 

Coach Ejecutivo, conferencista, escritor, empoderando individuos y organizaciones a transformarse obteniendo los resultados que quieren más rápido y mejor.

Guillermo Mendoza gmendoza@conegte.com

Houston (832)334-3583 México (55)8421-4647

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